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jueves, 18 de septiembre de 2014

LAS RAÍCES PREMEDIEVALES DE LA COCINA CATALANA. Los orígenes de nuestra historia gastronómica

La historia de la cocina catalana despierta un interés creciente entre las personas que se dedican profesionalmente a la cocina o que son aficionadas a la gastronomía, porque es innegable que las características propias de esta cocina son el fruto de un largo proceso de evolución histórica. El conocimiento de la historia de la alimentación nos ayuda a entender varios aspectos de la cocina contemporánea y, a la vez, puede ser un estímulo para una nueva creatividad culinaria. 

Represetnación de queso tierno. Fresco romano

También en el ámbito de la historia hace tiempo que algunos especialistas se interesan por estas cuestiones, especialmente a través de el estudio de la abundante documentación escrita disponible, que incluye recetarios de cocina desde la Edad Media. Por eso, a partir de este periodo, tenemos un conocimiento bastante preciso de la evolución de la cocina, pero en cambio sabemos aún poco sobre la alimentación antes de la Edad Media. 

La falta de documentación escrita, a pesar las copias medievales que nos han llegado de textos griegos y latinos, explica en buena medida esta situación, pero para toda esta parte de la historia de la humanidad disponemos de otro tipo de información, que es la que nos aporta la arqueología. 
Por este motivo, la Asociación Catalana de Bioarqueología y la Fundación Alicia convocan una jornada destinada a dar a conocer el estado actual de los conocimientos sobre la historia de la alimentación antes de la época medieval. 

La base de estos conocimientos son los restos vegetales y animales que aparecen en los yacimientos arqueológicos y que estudian las diversas disciplinas de la Bioarqueología. La jornada se dirige a todas las personas interesadas por la historia de la cocina, pero quiere especialmente establecer un puente y abrir un diálogo entre el mundo de la cocina y la Bioarqueología. por eso se ha estructurado en cinco ponencias dedicadas a cinco grandes fases  cronológicas, dentro de las cuales se hará especial énfasis en los productos disponibles y los que se van incorporando a nuestra dieta en cada momento, las técnicas de tratamiento de los alimentos y la relación que se puede establecer con algunos platos actuales de nuestra cocina.

JORNADA • 3 DE NOVIEMBRE DE 2014 
Organiza: ACBA y Fundación ALICIA 
Lugar
Fundación Alicia 
 Complejo Món Sant Benet 
 Camí de Sant Benet, s / n - 
08272 Sant Fruitós de Bages 
Cómo llegar: www.monsantbenet.com 
Si quieres venir en autocar, indicalo el momento de hacer la inscripción 

martes, 4 de diciembre de 2012

LA COCINA ECONÓMICA ... ENTRE VISILLOS


 


Cocina económica de dimensiones industriales. Escuela H. Productoras. Fondo de la
Jefatura Provincial del Movimiento.Archivo Histórico Provincial de Palencia. Exposición:
Un tiempo entre visillos. Modelos de mujer del siglo XX  en Castilla y León. 
 Al hilo de una magnífica exposición realizada por profesionales de archivos de la Junta de Castilla y León, "Un tiempo entre visillos. Modelos de mujer del siglo XX" ,  queríamos hablar de uno de los inventos más interesantes del siglo XIX: la cocina económica. 

Cocina romana pompeyana
de la casa del Fauno

Ya los romanos utilizaron la encimera alta para aprovechar el calor del fuego y realizar el acto de cocinar de manera más cómoda. También conocieron calentadores portátiles de líquidos y pitanzas, pero no fue hasta el siglo XVII y en Inglaterra, donde se dispuso, al parecer por primera vez, una cámara de ladrillos en la que albergar el fuego, y una superfície plana en su parte superior donde descansaban las ollas. El resultado era doble: un mayor aprovechamiento de la energía,  en relación a la fuente de calor, y una indudable mayor facilidad de trabajo para quien calentaba los alimentos.

Un paso más en la evolución:
Cocina catalana de 1851,
la representada en el famoso recetario:
La cuynera catalana
 Precisamente esta economía de combustible dió pie a la denominación de este nuevo invento que tanto hizo evolucionar el noble trabajo de cocinar: la cocina económica

En el año 1630, el inventor británico John Sibthrope patenta una versión metálica de este ingenio, utilizando carbón, en vez de leña como combustible. Sin embargo, la idea de cocinar sobre un fuego encerrado en vez de hacerlo directamente sobre la llamas no acababa de cuajar, debido a la ralentización del proceso de cocción al tener que calentar un elemento intermedio como era la superficie de la cocina.

Más tarde, otro británico llamado George Bodley que se dedicaba a la fundición de hierro, patentó en 1802 una cocina de hierro forjado y calentamiento uniforme, provista de chimenea de escape, que se convertiría en el prototipo de cocina económica del siglo XX.

En España principalmente se instalaron dos tipos de cocina, las de hierro fundido, esmaltadas en color negro y decoradas con herrajes de latón, que se conocen como “cocinas negras”, y las cocinas de chapa blanca, de menor precio que las anteriores y conocidas popularmente como “cocinas blancas”.

Como la estufa, la cocina tiene dos compartimentos para la combustión, uno superior para el combustible (brasero) y otro inferior donde caen las cenizas (cenicero). En la parte superior tiene un plano de trabajo con la boca de alimentación de combustible redonda, con una serie de anillos de fundición concéntricos, que servían de tapadera. Quitando uno o más de los anillos, según el tamaño del cacharro de cocina, también puede obtenerse fuego vivo para ciertas preparaciones que lo requieren (especialmente las frituras con aceite). La boca de acceso al cenicero y para entrada del aire de combustión, está en la parte frontal y al lado la boca del horno.

Una cocina económica se compone de los siguientes elementos: 

Diferentes partes de una cocina económica standard.
De: http://blogkoke.wordpress.com/2011/03/31/la-cocina-economica/
 1. Brasero. Normalmente se ubica en la parte izquierda. Se trata del compartimento donde se quema el combustible. Se puede acceder a él a través de la boca de alimentación de la parte superior, formada por una serie de anillos de fundición concéntricos, o bien a través de una portezuela en el frontal de la cocina, ésta última no disponible en todos los modelos.

2. Cenicero. Debajo del brasero, y comunicado con éste mediante una rejilla. Es una especie de cajón que recoge las cenizas de la combustión y en cuyo frontal se disponen unas hendiduras que permiten la entrada de aire necesario para una buena ignición.

3. Horno. Compartimento que se encuentra al lado del brasero y el cenicero.
4. Depósito de agua caliente, calderín o paila. Suele estar en la parte derecha, y se destinaba, bien para uso sanitario, bien para alimentar una red de radiadores.

5. El conjunto se completa con un tubo denominado humero, chimenea, cañón o caño, que evacua los humos hacia el exterior. Además de la regulación de la entrada de aire en la boca del cenicero, a veces hay otra regulación en la salida de humos mediante una plancha metálica (cortatiro o tiraje), perpendicular al eje del conducto, que se desliza por unas guías y cierra la sección del humero, en parte o casi toda, a voluntad.

6. Compartimento de limpieza. Debajo del horno, para la limpieza de la estufa: se extraían las cenizas y desechos del fuego con un gancho o instrumento especial de hierro acabado en una plaquita rectangular.

En algunos tipos de cocina, dentro del espacio para el combustible (brasero) hay un calentador de agua que se almacena en un depósito exterior (generalmente colgado junto al techo y que en Castilla se llamaba calderín) para la preparación de agua caliente para usos sanitarios, que circula entre uno y otro por tiro térmico. Otro sistema semejante es el de serpentín, en que una tubería de cobre atraviesa el brasero y el agua se calienta al pasar varias veces por ella. En otros casos (muchos menos) el intercambiador se empleaba para alimentar una red de radiadores y dar calefacción a la vivienda pero, especialmente este último sistema, no era muy satisfactorio porque en días fríos reducía notablemente el rendimiento de la cocina. En el sur de Chile se emplean tanques de calefacción y almacenamiento puestos alrededor del conducto de salida de gases, de modo que se aprovecha el calor del humo que sale al exterior.

El nombre de estufa doméstica que se usa en algunos países americanos para designar a la cocina, proviene precisamente de este tipo de estufa/cocina. En la Patagonia argentina y chilena, así como en otras áreas del sur de Chile, se sigue usando este tipo de estufas, que a veces incorporan un calentador de agua. La estufa a leña tiene la ventaja de calentar el ambiente y la cocina es la principal habitación de la vivienda. La cocina a leña permite mantener permanentemente una tetera con agua caliente, que se usa para preparar el mate.

domingo, 20 de mayo de 2012

UNA DOMUS ROMANA EN EL SIGLO XXI

La de Victorio et Angelina, nuestros próvidos héroes!





COCINA ROMANA

Paseo virtual por la recreación de una cocina romana.


sábado, 19 de mayo de 2012

¿SOLEAS DEPONERE O SIMPLEMENTE PARA SALIR DEL BAÑO?


Maqueta del peristilo y habitaciones anexas
Teníamos ganas de hablar de un precioso mosaico de temática culinaria que se conserva, tal vez por la gracia de Júpiter, en Marbella, próximo al río Verde. 


El mosaico en cuestión se halla decorando los pavimentos de los pasillos y de diversas habitaciones situadas en torno al peristilo de una villa romana.


Debía tratarse de una villa importante, y entra dentro de lo posible que en sus inmediaciones se localizara su zona fructuaria, probablemente vinculada al mar, y tal vez poseedora de su correspondiente factoría para la elaboración de garum, y probablemente también, dispusiera de una fábrica de púrpura, ya que se han encontrado en abundancia restos de conchas de murex, el molusco del cual se extraía tan codiciado y delicado tinte en la antigüedad.

El estado de conservación de los mosaicos es excelente, presentando escasas lagunas, y la mayoría de las teselas son de color blanco o negro, salvo en el caso del que representa la cabeza  protectora de Medusa Gorgoneion, que es policromado.


El conjunto musivario es de gran realismo y a veces falsas perspectivas, aunque éstas, lejos de perder interés desde un punto de vista artístico, nos acercan, con su modernidad, al contemporáneo arte cubista, que tan buenos representantes tuvo en nuestro país, y también al particular arte "naif". 


En el mosaico que nos ocupa, se representan de manera descriptiva, unos a continuación de otros, como si se tratara de un verdadero muestrario, elementos y alimentos vegetales y animales de una cocina romana, pero también objetos propios de un comedor y del apodyterium termal, todos presentados a manera de naturaleza muerta.



Sorprenden a la vista del profano un par de zapatillas, o soleae, que enmarcan con fuerza  la temática del conjunto culinario. ¿Cómo? Para algunos, tal vez estas sean la rúbrica de todo el conjunto, pues era costumbre entre los romanos, al entrar al comedor, el soleas deponere, es decir, desatarse y quitarse los zapatos…para otros, se trataría simplemente de los objetos propios del aseo personal de un romano, en su paso por las termas, acto cotidiano del atardecer, que tan ligado estaba al posterior momento del convivium. 


Sea como fuere, no deja de ser interesante el estudio que de él hizo Alberto Balil en la revista Baetica, núm. 6, 1983, pp 159-174, y en el que se detalla la descripción del conjunto con todo lujo de detalles.  Igualmente, merece la pena leer los comentarios de Carlos Posac Mon y Mª Dolores Posac Jiménez y visionar el vídeo e imágenes que acompañan a la página web de la que se han extraído parte de la información que conforma esta entrada.


domingo, 5 de febrero de 2012

COCINAR EN UNA CUEVA

Así se cocinaba en una de éstas cuevas. La fotografía,
 conservada en el Archivo de Sabadell,fue cedida por la señora
Anita Brunet y data de la década de 1950-1960.
En el año 1950, cuando se iniciaba una nueva década de la posguerra en España, dos cineastas de Sabadell, Joan Blanquer y Ramon Bardés, realizaron, en condiciones difíciles, un filme sorprendente al que pusieron por título El nostre pa de cada día, y que proclamaron como un "ensayo neo-realista", realmente estaba muy en la línea del famoso documental sobre Las Hurdes que en el año 1932 rodara Luis Buñuel con un título muy similar: Las Hurdes, tierra sin pan. 




Pequeños habitantes de las cuevas en una de las imágenes
de la película. Fuente: Forum Sabadell
El documental rodado en un Sabadell extensamente industrializado, al que que nos referimos en este post, es un cortometraje de diez minutos escasos, mudo y sin sonorizar. 


Sus autores, Blanquer en el argumento y la dirección, y Bardés en la cámara, no tuvieron en su momento suficiente acogida en el movimiento de los cineclubes como para sacar adelante la sonorización, por lo que se limitaron, en los pocos pases que pudieron hacer, a proyectar el filme acompañándolo de la música de un disco.Así, mientras los espectadores visualizaban la película, en el tocadiscos sonaba un fox-trot.



Aspecto actual de algunas de éstas cuevas, que se han
convertido en espacio patrimonial de la ciudad. Fot. KuanUm!
Los protagonistas eran las gentes de las cuevas de Sant Oleguer, en Sabadell, hoy convertidas en instalación de la ruta del Memorial Democrático de Cataluña.


martes, 31 de enero de 2012

COCINAS CON HISTORIA



Ca n'Amat, Viladecans (Barcelona). Foto Josep Cortés.