Mostrando entradas con la etiqueta DEJARON HUELLAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DEJARON HUELLAS. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de mayo de 2012

ADIÓS PETER CONNOLLY, ILUSTRADOR DE GRECIA Y ROMA

Dibujo de Connolly que reconstruye una caupona de Pompeya
A veces la imaginación necesita del apoyo de la imagen. Esto es lo que hizo Peter Connolly. Nacido en 1935 dedicó una gran parte de su vida a la ilustración histórica de la antigua cultura clásica. 

Nos deja un buen legado que pudimos disfrutar y ojalá puedan seguir disfrutando muchas generaciones: 



Sit tibi terra levis, Petrus

jueves, 8 de diciembre de 2011

CATULO, LESBIA Y EL LASERPICIO

Hoy es un día especial para nosotros, la cosa lo requiere. ¿Por qué no disfrutar a Cátulo, nuestro vital héroe?  Precisamente en sus poemas a Lesbia, el poeta hace una de las referencias a la riqueza en láser de Cirene.

Ésta es una variedad de laserpicio endémica en el Pirineo aragonés:
Nombre científico: Laserpitium siler
Nombre común: Yerba de las tres hojas, laserpicio
Rango altitudinal: 750-2300 mts.
Época floración: Junio-Agosto
Altura: 30 a 90 cm.
Hábitat: Gleras más o menos fijadas, al pie de roquedos calizos o fondos frescos de barrancos.
Endémica de las montañas del centro y sur de Europa
Publicado por Flora de Aragón

Diversas monedas de Cirene con la representación de la planta
El laserpicio en latín o silfio en griego, Σίλφιον, es una planta cuya variedad norteafricana desapareció a principios de nuestra era, aunque aún existen variedades endémicas en el sur de Europa (por ejemplo en los Pirineos). Era semejante a la asafétida, muy valorada en la antigüedad en la zona mediterránea por su exudado resinoso (laser) usado por sus propiedades como medicamento y condimento gastronómico

El poema que nos ocupa es el fragmento inicial de la quinta parte del Carmina, escrito por Cayo Valerio Cátulo; y su primera línea (Vivamus, mea Lesbia) se suele utilizar como título del mismo. Fue compuesto en el siglo I d.C y sus protagonistas son el poeta y Lesbia, quien además de ser la musa de Cátulo era también su esposa.

Estos versos son una hermosa exaltación de las delicias de la vida, efecto que el poeta logra con maestría al contrastar este concepto con la idea de la noche eterna (nox est perpetua).

He aquí algunos fragmentos:

Vivamus, mea Lesbia
Vivamos, Lesbia mía
V.Vivamos, Lesbia mía, y amemos,
Si los sabios reprueban nuestros actos
Con excesivo escrúpulo, olvidémoslos.
Los astros se sumergen en el oeste
Para luego retornar:
Pero nosotros, cuando se extinga
La tenue luz de nuestras vidas,
Dormiremos una noche eterna.
Dame mil besos, y después cien,
Mil besos más, y luego otros cien,
Comienza de nuevo y completa mil con cien más,
Cuando hayamos acumulado muchos miles,
Revolvamos todo y perdamos la cuenta,
Para que el malvado no pueda encantarnos,
Cuando sepa de los besos que compartimos.

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus,
Rumoresque senum seueriorum
Omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
Nobis, cum semel occidit breuis lux,
Nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
Dein mille altera, dein secunda centum,
Deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
Conturbabimus illa, ne sciamus,
Aut nequis malus inuidere possit,
Cum tantum sciat esse basiorum.

VII.
Preguntas cuántos besos tuyos, Lesbia,
Me satisfacen y superan.
Cuan grande es el número de arena libia,
Rica en laserpicio, que se extiende por Cirene,
Entre el oráculo del tempestuoso Júpiter
Y el sagrado sepulcro del viejo Bato;
O cuantas estrellas observan, cuando la noche calla,
Los furtivos amores de los hombres;
Tantos besos le satisfacen y le sobran
Al loco de Cátulo, que los curiosos
Jamás podrán contarlos
Ni mancillarlos con sus malas lenguas.

Quaeris, quot mihi basiationes
tuae, Lesbia, sint satis superque.
quam magnus numerus Libyssae harenae
lasarpiciferis iacet Cyrenis,
oraclum Iouis inter aestuosi
et Batti ueteris sacrum sepulcrum;
aut quam sidera multa, cum tacet nox,
furtiuos hominum uident amores;
tam te basia multa basiare
uesano satis et super Catullo est,
quae nec pernumerare curiosi
possint nec mala fascinare lingua.

LXXV.
A tal estado ha llegado mi alma por tu culpa, Lesbia mía,
Y de tal forma ella se ha perdido por su fidelidad,
Que ya no es capaz de amarte con bondad,
Aunque te conviertas en la mejor,
Ni dejar de desearte, hagas lo que hagas.

Huc est mens deducta tua, mea Lesbia, culpa,
atque ita se officio perdidit ipsa suo,
ut iam nec bene uelle queat tibi, si optima fias,
nec desistere amare, omnia si facias.
LXXXV.
Odio y amo: ¿Porqué lo hago, acaso preguntas?
No lo sé, pero siento que sucede y me atormenta.

Odi et amo: quare id faciam, fortasse requiris.
nescio, sed fieri sentio et excrucior.
Cayo Valerio Cátulo.

domingo, 7 de agosto de 2011

LA CLAVE ESTÁ EN SOL.


¡Si los de abajo nos movemos, los de arriba se tambalean!

lunes, 10 de enero de 2011

EL ÚLTIMO VIAJE: los ajuares funerarios en La Olmeda

Desde el día 24 de noviembre del 2010 y hasta el 27 de marzo de éste año, se expone en la Villa Romana de La Olmeda la muestra: "El último viaje". La exposición pretende ser un recorrido por el complejo mundo del "funus" romano, que se percibe en los nutridos cementerios excavados hasta el presente en los alredores de la Villa Romana La Olmeda, y los objetos depositados en las cerca de 700 tumbas, emplazadas en dos Necrópolis, Norte y Sur con diferentes tipos de enterramiento.

Selectas piezas de vidrio, pulseras y collares de ámbar, vasos de cerámica y objetos de naturaleza diversa. La exposición se estructura en varias secciones a través de paneles informativos y vitrinas con objetos originales, que nos permiten conocer las Necrópolis de La Olmeda y su significado en el mundo tardorromano de Hispania.

Hoy precisamente hace medio año de la celebración del primer convivium romano en La Olmeda, organizado por la Diputación de Palencia bajo la batuta de KuanUm! y su división artística Terpsícore.

Aunque las imágenes no son de gran calidad, y el sonido es el que se escuchaba en la villa en el momento del banquete, acompañamos a éste post el modesto video casero de la parte de la cena correspondiente al homenaje a Javier Cortes, descubridor de la vila. En su honor, "in memoriam", se interpretó el bello Epitafio de Seikilos. Esperamos que os guste y a la vez felicitamos a la Diputación de Palencia por ésta nueva exposición que da a conocer objetos inéditos.

¿JUSTICIA O AMISTAD?

Aristóteles. Busto conservado en el Palazzo Altaemps, Roma.
Foto de Giovanni Dall'Orto. Wikipedia
Lo dijo Aristóteles (384 aC-322 dC):

Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.

lunes, 18 de octubre de 2010

EL COLMO DEL MESONERO

Para el Mesonero Mayor del Camino de Santiago, Pablo Payo Pérez, era éste: : Tener amigos médicos y que te pongan a régimen.

Pablo Payo Pérez, piensos y paja, provincia de Palencia. Así se presentaba uno de los mesoneros más simpáticos del Camino de Santiago. Pablo Payo se dedicaba, antes de abrir su mesón en Villalcázar de Sirga, al comercio de los piensos y lucía con humor el gran número de "pes" de su tarjeta de visita. Suya era la hospedería donde se acoge gratuitamente a los peregrinos, a los verdaderos, no a los turistas que se hacen pasar por tales, y se les ofrece también gratuitamente un menú que consta de media hogaza de pan a manera de plato, sopa, chorizo, queso, vino, pan y una copa del licor del peregrino que él inventó.

"No me gusta ir por el mismo camino que van los demás, prefiero buscar sendas nuevas", decía, lo que caracterizaba su espíritu inquieto e innovador.  Pablo se convirtió en el símbolo del Camino de Santiago a su paso por Palencia.

En su memoria se erigió una escultura en la plaza de Villalcázar de Sirga, lugar de su nacimiento y crianza. Un sinfín de fotos, tarjetas postales y obsequios (entre los que se encuentra una especie de medalla realizada con restos del muro de Berlín) muestran el agradecimiento de cientos de peregrinos hacia la figura del Mesonero Mayor del Camino de Santiago, nombramiento honorífico que recibió en 1990 de la Asociación Internacional de Amigos del Camino de Santiago.

jueves, 22 de octubre de 2009

JOSEP PLA, OCTUBRE 1919, ARQUEOLOGIA


Ahora que está a punto de finalizar la publicación del Quadern Gris de Josep Pla en forma de blog no hemos podido resistir la tentación de publicar una de sus entradas. Para los que no conozcan éste proyecto, os informamos de que, en forma de entradas de blog, se ha ido publicando desde hace tiempo, esa obra literaria capital para entender la literatura catalana de principios de siglo XX. De tal manera que el dia que coincide con el noventa aniversario de la fecha de entrada al diario del escritor se envía un correo electrónico y un enlace con su contenido.
El equipo KuanUm en el reposo de una de sus actividades en Ampurias, ahí van!
Desde nuestro punto de vista, a Josep Pla no se le ha hecho suficiente justicia: sus reflexiones y visión de esa Catalunya convulsa de hace noventa años se hallan descritos con una prosa precisa, exigente y brillante que convierten la lectura en una pura delícia. Aquí os proponemos sus reflexiones sobre la arqueologia escritas en su diario gris el 15 de octubre de 1919, tal como se recoge en esa magnífica obra cultural que es el BloqG (http://elquaderngris.cat/) y que seguidamente os reproducimos:

"Pensant un moment en el que escrivia fa pocs dies sobre l’Empordà i els empordanesos, em sembla cada vegada més estrany el que sobre aquest rodal se sol opinar. En aquests últims decennis, els empordanesos hem passat per un gran perill, que ha consistit en això: que consideressin aquesta comarca i aquest material dignes de ser investigats no pas humanament, sinó –passi la paraula– científicament.

A l’Empordà hi ha molta arqueologia. Tot està molt abandonat. Seria perfectament normal que tot això s’investigués. El que han fet primer la Diputació de Barcelona i després la Mancomunitat a Empúries està molt bé. La falta de diners, però –i d’elements–, és visible. Però potser voler projectar des de vint o vint-i-cinc segles enrera una llum fatalment artificial sobre el món d’avui és una mica agafat pels cabells. Els erudits locals –tan pintorescos– han contribuït positivament a aquest corrent. A la seva manera s’han divertit.

El cas és que sempre estem a punt d’ésser convertits en conillets d’Índies de l’arqueologia i en objectes de vitrina de museu. Pel fet d’haver arribat quatre grecs estripats al petit promontori de Sant Martí d’Empúries, resulta que som grecs –però no pas grecs de carn i ossos, és a dir, igual o molt semblants als grecs actuals que són en definitiva els que deuen tenir una semblança menys vaga amb els antics, sinó als grecs creats pels manuals d’erudició, als grecs artificials dels erudits, a les figures de cera gregues amb el nas hel·lènic dels museus. Segons aquesta manera tan lleugera i esbalandrada de fer les coses, tot el que fèiem els empordanesos (tot el que fem), tant si mengem, com si ballem, com si cantem, com si fem una qualsevol ximpleria, és grec, però grec, repeteixo, no pas real i vertader, sinó mer dibuix d’àmfora falsificada o erudita papereta cadavèrica. Després, altres senyors, per haver els romans entrat a la Península per aquestes terres, en virtut d’un principi estratègic claríssim i ajudant la meteorologia, ens col·locaren sobre el cap el casc incòmode dels bombers i apareguérem com a coristes de targeta postal d’algun considerable «Quo Vadis?» convertit en pel·lícula o de qualsevol altra enorme baluerna per l’estil. Però la cosa romana que encara queda viva en el país –el dret– fou menyspreada sistemàticament. Després ens feren pujar en els elefants d’Hanníbal i ens deixaren entreveure els harems de guarda-roba teatral. Han volgut –en una paraula– reconstruir-nos, però ens han reconstruït amb cartó mastegat, emplenant els buits amb palla i els forats amb guix.
Jo crec que davant de tot això s’ha de reaccionar i col·locar les coses sobre la intel·ligència i el bon sentit –que és un pla molt superior al merament professoral i erudit. Els grecs no vingueren ací per donar als professors un pretext posterior per a emetre discursos pomposos, solemnes i obscurs, sinó per comerciejar i guanyar-se la vida de la manera que pogueren. Tampoc no aparegueren sobre aquesta geografia per realitzar algun ideal estètic o ètic o social i ni tan sols escriviren un paper sobre el que feren ací –cosa que per a l’erudició és sempre un motiu meravellós de conjectures, de suposicions i d’hipòtesis. Aquells quatre grecs esparracats que desembarcaren en aquest litoral –esparracats però vius– mai no pogueren suposar que la seva existència arribés a convertir-se en una avorrida polèmica d’erudits. En fi, és molt possible que sigui una bona obra desenguixar i desempallar no solament Empúries, sinó totes les nostres ruïnes, i deixar que aparegui el que hi ha sota la crosta literària que les cobreix, és a dir, el moviment espontani de la vida antiga, de la qual, pel que fa referència al nostre país, no tenim la menor idea perquè fins i tot s’ha desvirtuat i falsificat el que constituí la base humana d’aquella gent, les seves necessitats, passions i instints. Hi ha un filó humà ineluctablement habitual que sempre reapareix –el de les passions bàsiques. Això no vol pas dir que els antics grecs d’ací visquessin com viu avui un obrer tèxtil o metal·lúrgic. En canvi, potser visqueren com un pobre pescador d’avui o com un venedor que porta mirallets pels pobles de la pagesia. En aquest sentit no hi hagué cap diferència, foren els mateixos: foren d’una insignificança absoluta, que és precisament el que no accepten els qui escriuen sobre aquest rodal i sobre els empordanesos. Ens presenten com diferents a causa d’una forma o altra d’herència. Si hi ha alguna forma d’herència, és moderna: és la frontera, la inseguretat del país, la cautela i la prudència dels pagesos. Aquest és un fet cert.
Així ens trobem davant d’una elucubració cultural de cartó, basada, en el millor dels casos, en paperetes i encara més sovint en estirabots desproveïts del menor fonament versemblant. És una manera com una altra de fer perdre el temps i de substituir la sensibilitat real per una sensibilitat artístico-literària (el paganisme convertit en cromo) absolutament fictícia. Els arguments que utilitzà el senyor Maragall per a establir una poètica basada sobre la paraula viva podrien ser de gran utilitat per a veure amb mirada autèntica els vestigis antics que hi ha, generalment soterrats, en aquest país i al·ludir, fins on fos possible, a les seves humanes conseqüències. Ara, vitrines no, de cap de les maneres!"
Os animamos a leer la obra, ¡no os lo perdáis!

jueves, 5 de marzo de 2009

JAVIER CORTES, IN MEMORIAM

Acabando de redactar nuestra participación en el proyecto de dinamización de la villa de la Olmeda de éste año 2009, recién cumplidos los 40 años de su descubrimiento, recibimos, con mucha tristeza, la noticia de la muerte de Javier Cortes, descubridor y entusiasta mecenas, que consiguió que un yacimiento arqueológico tan singular como éste se conservara, documentara y estudiara para al fin poderse dar a conocer en un nuevo equipamiento recién estrenado.

Reproducimos aquí el cariñoso artículo a él dedicado por Peridis en El País:
Javier Cortes, el alcalde que descubrió un tesoro romano
Gracias a él vio la luz la villa de La Olmeda en Saldaña
JOSÉ MARÍA PÉREZ - PERIDIS - EL PAÍS, 05/03/2009
"Recuerdo el día y la hora. Fue el 5 de julio de 1968, a las siete y cuarto de la tarde. Después del trabajo, estábamos Avelino Palacios, que falleció hace tiempo, y yo rebajando un terreno para ponerlo en regadío y apareció un bloque de piedra que resultó ser parte de un muro; bajamos con una azadilla por uno de los lados de ese bloque y a medio metro de profundidad encontramos algo que parecía una piedra. En un primer momento no sabíamos qué era porque estaba ennegrecida, pero Avelino se fijó en unas rayitas y en unos dibujos en forma de arco. Al día siguiente, por la mañana, volvimos con un cuchillo para raspar la supuesta piedra y descubrimos un mosaico".
Así narraba Javier Cortes, que murió el 3 de marzo, a los 79 años, y que por entonces era alcalde de Saldaña (Palencia), el feliz descubrimiento de la villa romana de La Olmeda, a la Revista Carrión en una reciente entrevista.

Aquel hallazgo fortuito cambió drásticamente la vida de Javier, porque a partir de aquel momento dedicaría todos sus desvelos, y buena parte de sus bienes, a excavar el yacimiento que acababa de descubrir. Como primera providencia dio conocimiento del hallazgo a las autoridades y contactó con el catedrático de Arqueología de la Universidad de Valladolid Pedro Palol, para que dirigiera las excavaciones, cosa que hizo durante 20 años, hasta que José Antonio Abásolo se hizo cargo de las mismas.En 1980 cedió gratuitamente la finca de La Olmeda con todo el yacimiento arqueológico a la Diputación de Palencia. Después rehabilitó la iglesia de San Pedro de Saldaña, convirtiéndola en el museo para mostrar al público las piezas que iban apareciendo en las excavaciones. Para entonces ya se habían rescatado los 175 metros del mosaico de Aquiles, una de las piezas romanas más grandes que existen en el mundo.

Para dar una idea de la importancia del yacimiento arqueológico, declarado Bien de Interés Cultural en 1996, señalaremos que de los 3.000 metros de superficie que tiene la villa, 1.140 metros están ocupados por mosaicos excelentemente conservados. Pronto se convirtió en uno de los lugares más visitados de la provincia de Palencia y era muy frecuente encontrarse a un guía afable y educado explicando la villa a los turistas, que la mayor parte de las veces terminaban la visita sin saber que aquel hombre de una modestia exquisita y una sencillez extremada era ni más ni menos que el descubridor de aquellos tesoros arqueológicos y el alma de su recuperación.

Javier Cortes era un ser extraordinario y la bonhomía personificada. Los que tuvimos el privilegio de conocerle de cerca y de que nos contara entre sus amigos, y hemos podido disfrutar de su bondad y generosidad ilimitadas, de su refinada cultura y caballerosidad, de su apego a la tierra y a la familia, de su curiosidad insaciable, de sus modales distinguidos y de su generosa hospitalidad, le recordaremos caminando en zapatillas junto a los mosaicos de su villa romana de La Olmeda y le deseamos que descanse para siempre a la sombra de Aquiles y que la tierra le sea leve.
Había nacido el 6 de diciembre de 1929 en Santander y era hijo del diputado conservador Ricardo Cortes Villasana y primo de Fernando Álvarez de Miranda, presidente del Congreso de los Diputados entre 1977 y 1979. Javier Cortes, que publicó numerosos libros y artículos sobre la villa romana de La Olmeda, era Académico de la Institución Tello Téllez de Meneses, medalla de oro de la provincia de Palencia e hijo predilecto de Saldaña".

De la mano de Caronte, ya habrá cruzado la laguna Estigia, para llegar a ese lugar en el que conocerá, sin duda, a todos aquellos que la habitaron desde el siglo I antes de nuestra era.

Para él, nuestra admiración, respeto y recuerdo, y que la tierra le sea ligera.

IAVIER
S·T·T·L