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miércoles, 4 de octubre de 2023

GALLETAS SHAYT: UNA DULCE RECETA DESDE EL ANTIGUO EGIPTO

Aunque no abundan las representaciones de repostería en la iconografía egipcia, sí se puede encontrar un preparado singular: las famosas galletas shayt .

En la tumba tebana del visir Rekhmire, que se remonta al reinado de Amenofis II (1450/1425 a.C. hasta 1420/1400 a.C., dinastía XVIII), se pueden observar los diversos pasos en su elaboración.

La base de estas galletas son los rizomas de chufa (Cyperus esculentus), llamada ouah en Egipto, y que hoy forman parte de nuestra deliciosa "horchata de chufas".

Si quieres introducirte en los gustos faraónicos, prueba a hacer en tu cocina estas galletas. Aquí tienes la receta actualizada a nuestros fogones actuales:

Ingredientes:

1.     150 gramos de harina de chufas

2.     Una pizca de sal

3.     50 gramos de dátiles de buena calidad, a los que hay que retirar previamente la semilla o hueso interior

4.     1 vaso grande de agua

5.     50 gramos de miel

6.     Aceite de oliva suave para la fritura (puedes añadir un poco a la masa para facilitar su preparación).

 

Cómo se hacen:

1.     Mezcla la harina de chufas con el agua hasta conseguir una pasta que se pueda trabajar con firmeza.

2.     Retira los huesos de los dátiles y pica la pulpa muy finamente en una tabla de cocina con un buen cuchillo.

3.     Aparta a un bol, y allí amasa la pulpa de los dátiles junto con la miel, añadiéndola poco a poco hasta conseguir una textura similar a la de una confitura.  

4.     En el mismo bol, mezcla la harina de chufas con esta pasta de dátiles y miel, añadiéndole un poco de agua y unas gotas de aceite. Procura que la masa esté perfectamente amalgamada con todos los ingredientes y tenga la humedad correcta, de tal manera que al final quede jugosa por dentro y tersa al exterior.

5.     Ha llegado el punto del modelado: se han de realizar pequeñas formas triangulares que no superen los 50 gramos de peso ni 1 cm de altura.

6.     Dispón en una sartén o en una freidora, abundante aceite de oliva de sabor suave,  bien caliente, y procede a la fritura, hasta que queden consistentes. Busca el punto justo:  ni secas ni quemadas: ¡como le gustan al visir!

7.     Enfría y sirve con una cerveza, o si prefieres el sabor dulce, con una horchata de chufas muy fresca, o incluso con un vino blanco afrutado.

Fuente:  Papiro Ebers. 

Bardinet, Therry (1995) Les papyrus médicaux de l’Egypte pharaonique. Paris: pág. 269-271

lunes, 21 de mayo de 2018

Kuanum a TARRACO VIVA 2018

Cultivamos el deporte de la buena vida. Nuestra competición es dionisíaca. En nuestro espacio se enfrentan la uva contra el atlético laurel. Nuestra propuesta anual se sumerge en el mundo dionisíaco.


Quien se acerque a nuestra carpa del Campo de Marte de Tarragona podrá disfrutar de la realización de un singular dulce: el psiraion!

La competición está servida... en la mesa convivial.




Cultivem l'esport de la bona vida. La nostra competició és dionisíaca. En el nostre espai s'enfronten el raïm contra l'atlètic llorer. La nostra proposta anual es submergeix en el món dionisíac.

Qui s'acosti a la nostra carpa del Camp de Mart de Tarragona podrà gaudir de la realització d'un singular dolç: el psiraion!

La competició està servida ... a la taula convivial.

martes, 18 de marzo de 2014

“El triomf dels aliments americans al segle XVIII” tancarà els actes del Tricentenari

L’activitat anirà a càrrec de Kuanum
La xerrada degustació El triomf dels aliments americans al segle XVIII tancarà, el dia 23 de novembre, la programació especial organitzada pel Tricentenari de la Guerra de Successió.
La xerrada anirà a càrrec de Kuanum i tractarà sobre els aliments procedents del continent americà que van començar a arrelar-se a la nostra cuina al segle XVIII, com la xocolata. L’activitat tindrà lloc al Museu d’Història de Ca n’Ortadó (plaça de Sant Ramon, 23-24) a les 11.00 h. L’entrada és lliure i no fa falta inscripció per participar-hi.
Amb aquesta activitat clourà la programació especial organitzada amb motiu de la commemoració del Tricentenari de la Guerra de Successió. Després de conèixer què va passar al barri de la Ribera durant i després del setge de Barcelona i què va passar durant el conflicte al castell de Cardona, en aquesta ocasió l’activitat acostarà els participants a la vida quotidiana d’aquell temps.




Ca n'Hortadó, Cerdanyola del Vallès

jueves, 12 de septiembre de 2013

GUISSONA: VISITAS GUIADAS NOCTURNAS

Las actividades de divulgación del patrimonio histórico de la ciudad romana de Iesso (Guissona, La Segarra) no han cesado en todo el verano.













Además del tradicional MERCADO ROMANO (que este julio llegó a su edición XVII) y que se dirige a un público más general, también se han realizado toda una serie de actividades de divulgación en clave más local. Entre estas, destacan las visitas nocturnas al patrimonio, dirigidas eminentemente a la población de Guissona.


Fotos KuanUm!
En este marco, el pasado 22 de agosto se realizó la última de las mismas. En concreto se habló del comercio y la producción en la villa desde la ciudad romana hasta la actualidad. Los 45 usuarios pudieron disfrutar y recordar como eran los antiguos comercios de Guissona y, para finalizar, pudieron escuchar las explicaciones de KuanUm!, aprender a hacer un moretum de acuerdo con la receta recogida en el Apéndice Virgiliano y que podeis empezar a descubrir clicando aquí y, finalmente, degustarlo.

Aquí os dejamos constancia gráfica.

jueves, 22 de agosto de 2013

LOS INICIOS DE LA COMIDA ESPECIADA EN EUROPA

Hemos visto en "El Periodico" de hoy la noticia que transcribimos y anotamos a continuación:

"Residuos vegetales en ollas revelan el uso de especias en la cocina prehistórica en el norte de Europa, según un estudio publicado este miércoles en la revista 'Plos One' por Hayley Saúl y sus colegas de la Universidad de York, en Estados Unidos. En concreto, han detectado que las sociedades de aquella época usaron una especie de mostaza para dar sabor a la carne.

zoomPuesto de especias en la Boqueria.
Puesto de especias en la Boqueria. MARTA JORDI
Restos ennegrecidos hallados dentro de los fragmentos de cerámica estudiados contenían residuos de cuerpos de sílice de plantas microscópicas, llamados fitolitos, que se asemejan a los encontrados en las semillas de mostaza de ajo de hoy en día, es decir, una especia de mostaza con sabor a pimienta. (Hay que aclarar que se refiere a la Alliaria petiolata, cuyo nombre común en español es aliaria y en catalán al·liària)  
Imagen de Alliaria petiolata (Bieb). Fuente: Wikipedia


La (aliaria) tiene poco valor nutritivo, pero los fragmentos también contenía residuos de grasas de una serie de animales marinos y terrestres, así como alimentos de origen vegetal ricos en almidón, lo que sugiere que la especia se utilizaba para dar sabor a estos alimentos. Los fragmentos de cerámica, que tienen al menos 6.100 años de edad, fueron recuperados de sitios arqueológicos en Dinamarca y Alemania y pertenecen a periodo en el que los hombres prehistóricos realizaron la transición de un estilo de vida cazador-recolector a la agricultura.
Aunque la (aliaria) está presente a nivel local, no está claro si la práctica de su uso como especia se originó en la zona del Báltico occidental o se deriva del Cercano Oriente y se trajo a la región. Independientemente de los orígenes de la práctica, el estudio concluye que "el análisis de los microfósiles de esta planta ha abierto una nueva vía en el estudio de la práctica culinaria prehistórica en los climas templados del norte de Europa. Además, se ha establecido que el hábito de mejorar y alterar el sabor de alimentos básicos ricos en calorías fue parte de la cocina europea ya en el séptimo milenio antes de Cristo". 

domingo, 10 de febrero de 2013

COMER COSAS RARAS. A comer roedores II. GLIRARIA

Esta es la continuación a nuestra anterior entrada que prometimos acabar: "A comer roedores I“, a la cual dimos comienzo con motivo de la visita a la exposición: "Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio" que se puede disfrutar aún en el  Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid, desde el pasado el 6 de diciembre.

Glirarium presentado en la exposición

Para nosotros la exposición supuso un feliz encuentro con todas aquellas piezas provenientes de la provincia de Cuenca, la mayor parte de las cuales se custodian en su magnífico museo provincial y que constituían un importante fondo expositivo. Por lo demás, diversos documentos nos hablaban de la importante intervención española en los inicios de las excavaciones de estos magníficos yacimientos. 

No solo se presentan objetos arqueológicos de Pompeya, por lo que a la península itálica se refiere, sino también de las otras ciudades azotadas por la destrucción del volcán: Herculano, Boscorreale, Nola y Estabia.  

Realmente fue un lujo volver a encontrarnos con aquellos objetos que viven y se presentan, a modo de gran bacanal expositiva, en el Museo Nacional de Nápoles. Entre todas las piezas destacan, por poco conocidas, las del poblado prehistórico de Nola, ciudad que da nombre al autor del famoso tratado culinario, a partir del cual conocemos la cocina catalana bajomedieval y moderna, desde donde pasó a la española y a la del resto de Italia. 

Pero, ya en la exposición, nos sorprendió mucho la rotulación de una de las piezas: "glirarium: jaula para hurones", ¡craso error!. Ello fue el motivo que nos impulsó a crear esta entrada. 



Aclarémonos: un glirarium (gliraria en plural) es una jaula para criar lironesesos roedores tan simpáticos a nuestros ojos, y tan apreciados culinariamente por los romanos, pero ¡¡no para hurones!! 

Pero... ¿cómo sabemos todo esto?
Glirarium con tapadera
Primeramente, por los hallazgos arqueológicos, como el expuesto en la vitrina, arriba fotografiado. El recipiente parece que solía ser de barro cocido, presentaba una tapa relativamente pesada, impidiendo así la fuga dle animal, y por toda la superfície del galbo del vaso, perforaciones que permitían la entrada del oxígeno para así poder respirar los animalillos. A lo largo del interior de la pieza discurrían una especie de pasillos que se desarrollaban de manera espiral, por los que circulaba el lirón hacia los espacios que, a modo de comederos, estaban dispuestos para que el criador dejara allí la comida a los bichejos.

Interior con los pasadizos
Los lirones eran encerrados en su interior en una completa oscuridad, lo que alteraba su reloj biológico, hasta hacerles creer que la etapa de hibernación había llegado. Con ello, comían día y noche para, de esta manera, acumular reservas.

Los lirones eran muy consumidos. Su forma de cocinado era asados "al anzuelo", a la plancha, horneados y servidos con salsa, tal y como nos indican diversas fuentes.

Veamos alguna de estas fuentes escritas:

La literatura o incluso el famoso recetario de Apicio nos hablan de su consumo. Veamos algunos ejemplos: 

En El Satiricón de Petronio, Capítulo 31, leemos:
"Trajeron por fin el primer plato, expendidísimo...En una fuente había un borriquito de bronce de Corinto cargado con unas alforjas que contenían aceitunas blancas y negras, respectivamente. En el lomo llevaba dos platos de plata, en cuyos bordes estaban grabados el nombre de Trimalción y el peso del metal. Arcos en forma de puentes sostenían lirones condimentados con miel y adormideras...” (Aquí nos dan la pista para una de sus salsas condimentarias, a base de miel y semillas de amapola)

Nuestro compatriota maño, Marcial, en sus Epigramas, LVIII, "Una villa bien explotada" , también habla de ellos: 

"El huerto da gustosamente trabajo a los alegres esclavos criados en la ciudad y,  sin  que  su  sobrestante  les  dé  la  orden,  los  jóvenes  de  largos  cabellos  gozan obedeciendo al cortijero como por diversión y el afeminado eunuco disfruta con su trabajo. Y el rústico no viene de vacío a dar los buenos días: trae uno miel blanca con sus propios panales y un queso cónico de los bosques de Sásina, éste otro presenta unos lirones adormecidos,  éste  una  balante  cría  de la madre  peluda.." 

También Marcial dice del animalillo: 

"somniculosos glires" (soñolientos lirones), en el verso 36 de sus Epigramas, y en los Xenia, s, XIII, 59:  "Duermo durante todo el invierno y estoy más gordo en aquel tiempo en el cual nada sino el sueño me nutre"

De igual modo, Elio Lampridio, dice que Heliogábalo los hacía participar en una especie de “lotería” de la época, como regalo a sus invitados. Así, en la Vida de Antonino Heliogábalo, 21-22, explica los componentes de algunos de estos sorteos, cuyo contenido parece que el extravagante emperador escribía en conchas: 

Clibanus, horno muchas 
veces de recocido 
"Diez camellos o diez moscas, diez anillos de oro o diez de hierro, diez lechugas o diez lirones, diez libras de oro o diez de plomo, esclavos escanciadores o esclavos trinchadores, copas de cristal murrinae o Alexandrinae, ...".


Y por fin, el libro de Apicio, de Re Coquinaria, nos da una receta: "Abrir y destripar cuatro lirones y rellenarlos con una masa de picadillo de cerdo y lirones (enteros), pimienta, nueces, caldo y láser. Coser y asar sobre un ladrillo o en un pequeño horno de barro (clibanus).

Hasta aquí los lirones romanos y sus jaulas. Para terminar, nos despediremos haciendo referencia a un famoso lirón, compañero de aventuras de una niña que vivió en la ficción de la época Victoriana, se llamaba Alicia y era el personaje protagonista de la novela de Lewis Carroll: Alicia en el país de las maravillas (Capítulo VII, "Locuras a la hora del té"):  

Lirón de la película "Alicia en el país de 
las maravillas", de Walt Disney
“Frente a la casa había una mesa instalada debajo de un árbol. Allí tomaban té la liebre de marzo y el sombrerero. Junto a ellos estaba sentado un lirón que dormía profundamente. Los otros dos comensales se afirmaban en él como si fuera un almohadón. Conversaban encima de su cabeza:
"¡Qué incómodo para el pobre lirón —pensó Alicia—. Aunque parece que está tan dormido que no debe importarle."

Pues bien, para todos..., ¡felices sueños!..., como los del precioso lirón.

sábado, 5 de enero de 2013

COMER COSAS RARAS: ¡A COMER ROEDORES!, I. De aquí y de allá

Miguel Delibes convirtió a las ratas en el "símbolo" de la miseria de Castilla, en su famosa novela del mismo nombre, publicada en 1962. Son dos los grandes protagonistas, el Nini y su padre, el Tío Ratero, cazador de ratas para alimentarse.

  


Para sorpresa de muchos en nuestros días, el Nini no tiene nada que ver con nuestros homónimos coetáneos: es un niño de once años que vive en una cueva apartada del pueblo, vulnerable también al desahucioúnicamente con su padre, una especie de sabio al que todos acuden con dudas sobre la cosecha, la lluvia, los animales o el santoral, y que parece poseer todos esos conocimientos por ciencia infusa. 


El Tío ratero cazaba unas ratas de carne suave y de mejor gusto que el conejo. Comer ratas parecía representar uno de los mayores gozos de sus protagonistas, algo mejor que levantarse en verano a la una de la mañana para ir a las tierras a recoger la mies a tientas, echarla en el carro y llevarla a las eras. Ya se lo decía Justito, el alcalde, al gerifalte provincial"Son buenas, jefe. Fritas con una punta de vinagre son más finas que codornices".


Y es que las ratas, no hay que asustarse, amigos, han sido manjares de diversas culturas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Naturalmente, no nos referimos aquí a comidas o propuestas extravagantes de aire contemporáneo, como la de la artista neoyonkina, Laura Ginn, creadora del proyecto ‘Mañana volvemos a paladear lo que atrapamos’, quien lleva años siguiendo una dieta de ratas y usando las pieles de estos animales para hacer distintos tipos de objetos, que ella misma atrapa.
Al rico aperitivo de rata neoyorquina

Ginn, ataviada para la ocasión con un vestido que se hizo con 300 pieles de ratas, invitó a casi un centenar de “valientes y aventureros" a una cena que ofreció en Manhattan. Los invitados, que tuvieron que pagar 100 dólares por la entrada, fueron agasajados con lo que esta peculiar mujer, modestamente describió como "una fiesta inusual", en base a "uno de los recursos realmente sustentables en una ciudad como Nueva York”, que consistía en la degustación de platos hechos con carne de ratas que ella aseguró no provenían “del metro" de la ciudad, sino de ejemplares que se utilizan para experimentos “médicos”, de una instalación “limpia y segura” de California.

La idea de rodear su vida de ratas surgió cuando Ginn pensó en que estos roedores, que inundan la ciudad, podían servir de un modo perfecto para sobrevivir. Su reto era "explorar la autosuficiencia en un entorno urbano" y "dar a la gente la oportunidad de ser realmente conscientes de su relación física con el mundo que les rodea".
Ratas cocinadas en Vietnam
Que los roedores han acompañado gastronómicamente al hombre ya desde la prehistoria no hay ninguna duda, existiendo innumerables pruebas de la aparición de su consumo en el análisis de microfauna de las estaciones arqueológicas de todo el planeta.

Actualmente su consumo es propio de gastronomías de diversas geografías: prueba de ello son los 25 millones de ratas que al año son comidas en Vietnam, como exótico manjar, fritas o a la parrilla, y en muchas ocasiones maceradas en salsa de pescado, el garum contemporáneo de los países asiáticos.

También en la cocina peruana se come algo parecido a un conejillo de indias, pero de aspecto realmente "ratuno",  que es el cuy (si te atreves, puedes ver parte del proceso de su preparación en el video filmado en la "Picantería Doña Lucila" por Paco Nadal). Conocido es el plato: de cuy frito chactado, o sea, bien aplastado en la sartén.




Pero de lo que queremos hablar aquí es de la interesante crianza de otro tipo de ratón, el lirón o glis. Y por supuesto, de quienes hicieron de ello un negocio próspero, aprovechándolo gastronómicamente hablando. Nos referimos a la cría de lirones que llevaron a cabo los antiguos romanos, y que realizaban en el interior de esas extraordinarias jaulas que llevaban por nombre glirarium.

Lo dejamos para la siguiente entrada, cuando se acomode el rey Melchor, pero antes a dormir prontito, que vienen los Reyes Magos,  y hacedlo con licencia de ronquido, como el amigo lirón que os presentamos...
Un lirón durmiendo... y roncando


 Pronto continuará...

martes, 19 de junio de 2012

TSAMPA: receta para tiempos de escasez, los que nos vienen encima.


Preparación del Tsampa. Fotografia de la web Lonely Planet
Tsampa: Antigua Receta del Tibet para tiempos de escasez, enriquecida, aumentada y actualizada a los tiempos actuales. Agradecemos a Marta Luz la información. Suponemos que esta será una práctica previa o examen de ingreso a nuestra incorporación a ese particular falansterio al que estamos invitados. De momento, aquí va la receta que ella nos pasa, seguramente la misma que la conocida por el intrépido Tintín en su aventura en el Tíbet.

El Tsampa es una antigua receta originaria del Tíbet de bolitas de granos y cereales tostados y molidos con miel, altamente energéticas y super alimenticias.

En preparación de lo que pueda suceder en los próximos años, una de las necesidades más importantes es el alimento. Éste debe ocupar el menor espacio, poderse preservar el mayor tiempo posible y aportar el mayor número de nutrientes y energía posible.

Todavía no me he puesto a preparar Tsampa, pero sin duda, forma parte de mi agenda, y espero en breve nos podamos reunir unos cuantos para hacerlo. Aquí os dejo la información:

Hay una receta que circula por Internet, la cual voy a copiar aquí, sin añadir nada nuevo. Para quien le interese también hay un video explicativo sobre cómo hacerlo. Tenéis que tener en cuenta que en esa receta hay elementos que se han ido incorporando con el tiempo como, por ejemplo, el plátano verde.:


"Este alimento contiene todos los nutrientes necesarios para la alimentación de las personas. Dura almacenado hasta siete años.

UNA ELABORACIÓN DEL TSAMPA

Ingredientes:

1-Frijoles rojos
2-Garbanzos
3-Lentejas
4-Maíz seco
5- Cacahuetes Natural
6- Miel pura
7- Plátano verde
8- Soja en granos
9- Trigo seco

La cantidad es determinada por el número de personas que tomarán parte en la preparación y posterior repartición del Tsampa. En nuestro grupo, compuesto por una quincena de integrantes, se tomo como medida básica 5 kilogramos, se sacaron alrededor de 1.700 pelotitas (bolitas) de Tsampa y en su repartición nos tocó un poco más que un centenar de pelotitas a cada uno. Es importante que se respete la proporción de 1 a 1 entre todos los granos, es decir si se establece como medida básica 1 kilogramo, deberá ser 1 kilo de frijoles, 1 de garbanzos y así sucesivamente para todos y cada uno de los componentes. Si se toma como medida básica 3 kilogramos, deberá ser, 3 kilos de frijoles, 3 kilos de garbanzos, tres kilos de lentejas y así para todos los ingredientes.

Nota:
El plátano verde: Para obtener 1 kilogramo útil de plátano hay que pelar 5 kilos de plátano verde por lo tanto si por ejemplo se establece como medida básica 5 kilos, hay que pelar 5×5 igual 25 kilogramos de plátano verde para obtener la cantidad requerida, luego se corta en tajadas para poderlo tostar antes de molerlo.

La miel: Por lo general la miel es utilizada en proporción de 1 a 3 es decir, si se establece como medida básica 1 kilo, la cantidad de miel necesaria para amalgamar el Tsampa es de 3 kilogramos si se establece una medida básica de 5 kilos la cantidad necesaria es de 5×3 15 kilogramos de miel pura: sin embargo en el momento de la preparación del Tsampa el sentido común sugerirá la cantidad exacta de miel a utilizar, ya que las pelotitas no deben quedar ni demasiado secas, por que podrían desmoronarse enseguida, ni demasiado empapadas, ya que tardarían mucho tiempo en secarse o podrían deformarse o aplastarse en el momento de ser almacenadas.

PREPARACIÓN:
Para moler los ingredientes, KuanUm!
dispone de un excelente molino rotatorio romano.
Imagen proporcionada por el Museu

 de Sant Boi de LLobregat. Protagonista: Josep Cortés.
 Fotógrafo: Carles Serret.
Tostado: 
Todos los ingredientes serán tostados por separado, ya que cada uno tiene su grado de tostadura especificado. El plátano una vez cortado en tajadas puede ser secado al sol si es que tiene la posibilidad de hacerlo. Si no, simplemente se le puede tostar en el horno de una estufa para luego molerlo.

Molienda:
Se muelen los ingredientes separadamente uno del otro ya que cada uno tiene su grado de dureza específica (el maíz es el más duro de moler) utilizando un molino manual tipo corona. (NO UTILIZAR MOLINO ELÉCTRICO) Se recomienda no utilizar molinos eléctricos de ningún tipo ya que al utilizar estos artefactos sé estaría privando a los ingredientes del cuerpo eléctrico o cuerpo energético, que también los vegetales poseen y que en ellos constituye en definitiva el elemento nutritivo principal para nosotros los humanos.

Mezcla: 
Al tener todos los granos y el plátano molidos se juntan todas las harinas dependiendo de la cantidad en uno, dos o más recipientes no de metal, sino de plástico, poniendo cuidado en tratar de hacer una mezcla lo más uniforme posible.

Amalgama: 
Al estar bien mezcladas todas las harinas se empieza a amalgamarlas (mezclarlas) gradualmente con la miel. Sé ira amasando manualmente toda la mezcla hasta obtener la consistencia deseada, procurando no dejar pequeñas pelotitas de harina sin miel.

Bolitas: 
Al tener toda la masa lista, bien amalgamada, ni muy seca ni muy empapada, se hacen manualmente pequeñas bolitas del tamaño aproximado de una pelota de golf o de ping pong.

Secado: 
Al terminar de hacer las bolitas, se les dejará secar en un sitio adecuado y posiblemente a la sombra poniendo cuidado en cubrirlas con un paño o tela que impida que los insectos sobre todo moscas puedan depositar allí sus huevecillos, dañando así su trabajo de muchos esfuerzos. Un buen secado se obtiene cuando las bolitas de Tsampa tengan una consistencia no muy dura y presenten cierto grado de maleabilidad sin ser demasiado pegajosas.

Conservación: 
Una vez obtenido un buen secado se pasa a la conservación. Se recomienda almacenar las bolitas de Tsampa en recipientes de vidrio posiblemente de boca ancha que además de asegurar una buena conservación natural, permiten un acceso fácil a la hora de ir por ellas, sin embargo también puede utilizarse un recipiente de plástico. Ambos tipos de receptáculos deben quedar cerrados herméticamente cerrados para que no haya aceleración en el proceso de deterioro de las bolitas al ser expuestas al aire.
Un Tsampa bien preparado que haya tenido un buen secado, lejos de mosquitos y de insectos y que haya sido bien almacenado, llega a conservarse perfectamente comestible por un lapso de no menos de cuatro años y eso ya ha sido ampliamente comprobado por varios de nuestros amigos.

Consumo: 
El Tsampa es un alimento altamente energético. El consumo de una bolita es el equivalente a una de las tres comidas que normalmente consumimos en un día, por lo tanto con la ingestión diaria de tres bolitas de Tsampa no se necesita consumir ningún otro alimento, ya que ellas solas suministran al organismo la energía necesaria y suficiente para su desenvolvimiento funcional durante el día. En tiempos “normales” el Sampa puede ser utilizado como elemento de limpieza del organismo y de descanso de los órganos digestivos tan maltratados hoy día por nuestros hábitos alimenticios. En tiempos “difíciles” el Tsampa preparado y almacenado con antelación puede ser la única ancla de salvación frente a la escasez de alimento o frente a la imposibilidad de consumir el que se consiga alrededor debido a su contaminación de naturaleza bien sea química, biológica o nuclear.

Observaciones: 
La experiencia acumulada en las anteriores preparaciones de Tsampa nos impulsa a formular las siguientes

Sugerencias:
Si el Tsampa va a ser preparado por un determinado número de personas, se aconseja para acortar los tiempos y facilitar la preparación, repartir equitativamente entre los componentes del grupo, la compra de los ingredientes y el tostado de los mismos que podrán ser efectuada, esta última, permaneciendo cada uno en su respectiva casa.

En el día establecido al tener todos los ingredientes ya listos, podrán reunirse los elaboradores en un sitio escogido donde se llevará a cabo, primero, la molienda de los ingredientes, luego la mezcla de las harinas, después la amalgama con miel, y finalmente la hechura de las bolitas de Tsampa. Al tener ya listas las bolitas es recomendable que del secado, conteo y repartición de las mismas se encargue una sola persona que goce de la plena confianza de todos los componentes del grupo. Se recomienda en primera instancia que todos los niños (hijos, sobrinos, nietos o simples amiguitos de los componentes del grupo) sean siempre bienvenidos en todas las fases de la elaboración del Tsampa, en especial al momento de moler los granos, actividad que además les fascina. Se recomienda en fin que todas las personas que participan de la repartición final de las bolitas estén presentes y participen directamente en todas y cada una de las fases de preparación de las mismas, en especial en la fase de amalgamar la masa con miel, ya que durante ese proceso, se estará trasmitiendo al empacar, la energía de todos y cada uno de los componentes del grupo. De esa forma la energetización del Tsampa será mucho mayor y mayores serán los beneficios al momento de consumirlo".

En fin, ahora que todos estamos abocados a vivir en un falansterio, a preparar Tsampa, of course!

Plurimam Salutem