sábado, 26 de enero de 2008

UNA CIVILIZACIÓN A LA MESA



Acaba de aparecer el número 3 de la revista digital STILVS, 3, órgano de información de la asociación Hispania Romana.

La publicación se estructura en diversas secciones:
COMMENTARIOLA
NOTICIAS
PASATIEMPOS
BREVIARIUM

Y se completa, además, con variados reportajes, entrevistas, noticias diversas y artículos de firmas invitadas:

DERECHO ROMANO
REYES Y CIUDADANOS. Por Francesc Sánchez.
ADMINISTRACIÓN
MUCHOS PUEBLOS, UN MODELO DE GESTIÓN. Por Pablo Amado y Alejandro Carneiro.
FIRMA INVITADA: UNA CIVILIZACIÓN A LA MESA. Por Juana María Huélamo y José María Solias (la contribución de KuanUm!).
EL RINCÓN DE ESCULAPIO
¡SALUD, POR APOLO! Por Salvador Pacheco.
LA HUELLA DE LAS LEGIONES
CARISIO Y LOS ASTU­RES. Por Francisco J. García Valadés.
ENTREVISTA
DAVID P. SANDOVAL. Por Roberto Pastrana.
LA CINEMATECA DE CLÍO
EL SIGLO DE LA SANGRE. Por David P. Sandoval.

Tanto éste tercer número como los anteriores y posteriores, se pueden encontrar en el link: http://www.legioviiii.es/documentos/stilus/stilus.html

martes, 8 de enero de 2008

LA CLAU DE L'EVOLUCIÓ HUMANA

La web de l'organització Edge (http://www.edge.org/) es dedica a plantejar-se preguntes sobre les més diverses qüestions, i cada inici d'any any fa la seva consulta anual. Aquest cop la pregunta que ha fet parteix de les següents premisses:


When thinking changes your mind, that's philosophy.

When God changes your mind, that's faith.

When facts change your mind, that's science.


En aquest sentit el que plantejava era el següent:




Science is based on evidence. What happens when the data change? How have scientific findings or arguments changed your mind?"


A hores d'ara han contestat 165 persones entre les més rellevants del món de la ciència i la intel·lectualitat. Una de les respostes, però, ens ha cridat l'atenció. La de l'antropòleg Richard Wrangham, antic col·laborador de Jane Goodall i, actualment, professor a Harvard. El seu canvi de posició respon a la qüestió de QUINA ÉS LA CLAU DE L'EVOLUCIÓ HUMANA? La seva resposta completa la podeu consultar en aquest enllaç (http://www.edge.org/q2008/q08_9.html#wrangham) però, basicament, el que pensa és el següent, d'acord amb la traducció al castellà de la recensió de James Randerson per a "The Guardian":


"Yo pensaba que los orígenes del hombre se explicaban porque empezó a comer carne. A fin de cuentas, la idea de que comer carne había puesto en marcha la condición humana había sido durante muchas décadas el principio fundamental de la historia de la evolución, insinuado ya desde antes de que Darwin naciera. Sin embargo, tras un replanteamiento de ese principio convencionalmente aceptado, lo que creo ahora es que cocinar fue el avance fundamental que convirtió al mono en hombre. La preparación de los alimentos es el rasgo característico y distintivo de la dieta alimenticia del hombre. Al cocinarlos, no sólo se consigue que los alimentos dejen de ser peligrosos y resulten más fáciles de comer sino que también nos garantizamos grandes cantidades de energía en comparación con un régimen de alimentos crudos, lo que hace innecesaria la ingestión de grandes volúmenes de comida".


(Foto: Harvard University)
Des de KuanUm! sempre hem identificat el menjar com un dels trets fonamentals d'allò que ens fa humans. Ara sembla que aquest tret identificador és, a més, un dels autèntics motors de la nostra evolució.


Bon profit.

lunes, 24 de diciembre de 2007

NO HE NACIDO PARA COMPARTIR EL ODIO




No he nacido
para compartir el odio,
sino el amor





(Antígona)

Pintura de Frederic Leighton, 1882

Hacia el 442 adC Sófocles escribe una gran y profunda tragedia, Antígona. En boca de su protagonista pone esta frase llena de cordura humana y de sentimientos que brotan del corazón.

viernes, 21 de diciembre de 2007

IO SATURNALIA!

IO SATURNALIA!

AVE SOLI INVICTVS!
(Es la fiesta de
nuestro patriarca,
Soli Nigrobarbo)
Regalo de saturnales:
dátiles rellenos de monedas
(Pintura mural de Pompeya)
¡FELIZ NAVIDAD!
Que suponga en todos nosotros
un renacer a nuestro sol
más estimado
(que cada cual escoja el suyo)
La fiesta de las Saturnales se documenta con éste nombre en época romana, aunque seguramente fuera de tradición anterior. Aún hoy, muchos pueblos celebran el solsticio de invierno , de manera que éstos días agradecen el año que está a punto de acabar y piden al padre Sol que retorne con mayor fuerza después de su retiro invernal.

Para los romanos, la Saturnalia y las fiestas en torno al solsticio de invierno trataban de la familia, la fertilidad, el cambio, la renovación, la protección, el nuevo ciclo.
Diciembre siempre ha sido una época para la rebelión, la celebración, la esperanza.
Nos sumamos a la idea propuesta por la revista digital Kindsein (en alemán, niñez), (http://www.kindsein.com/), y apostamos porque sería una buena idea adoptar algunas de esas tradiciones paganas que se han perdido por el camino de la historia. Por ejemplo, ¿no os gustaría hacer éstos días un intercambio de papeles?: con los niños, con los empleados y todo género de subordinados, con los alumnos,...
Frances Bernstein, en su libro Classical Living: Reconnecting with the Rituals of Ancient Rome, dice:
“¡Agita las cosas un poco! ¡Haz lo inesperado! Porque estas acciones pequeñas recuerdan el espíritu de la Saturnalia y tienen importancia religiosa, al conectarnos directamente con la Naturaleza”.

Así que ya sabéis:

¡Agitad vuestros corazones,
vuestras mentes y sentimientos!....

¡Felices Saturnales
para todo el mundo!
y muchas gracias a todos
los que, durante todo un año,
y de una manera u otra,
habéis participado de nuestro mismo sol,
haciendo con ello, que resultara
aún más resplandeciente, si cabe.
GRATIAS MAXIMAS VOBIS

lunes, 17 de diciembre de 2007

Bulla

Al Museu Nacional d'Arqueologia de Catalunya, i al Museu Nacional Arqueològic de Tarrargona, KuanUm! fa el taller d'Ornamenta, un espai en el qual grans i petits aprenen coses sobre la ornamentació personal d'època romana i fabriquen la seva pròpia bul·la.







Un buen ejemplo de reconstrucción histórica.
El joyero francés Jean-Louis Taly, especialista en joyería
romana fabrica bullae,como la de la imagen superior y
otros tipos de joyas. Aprovechamos para enviar un saludo a Jean-Louis y a toda la ¡estupenda familia Taly!

KuanUm! viene realizando para el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona i el Museu Nacional d'Arquelogia de Catalunya, un taller que acerca a sus participantes, a través de la vista, el tacto, la imaginación y la destreza, al mundo del aderezo personal de los hombres y mujeres de época romana. Aunque los romanos primitivos eran parcos en su ornamentación personal, andando el tiempo los adornos fueron proliferando.
Sabías que....
  • Nuestra costumbre de llevar el anillo en el dedo anular o cordial es muy probable que se la debamos a los romanos. San Isidoro explica que era así porque desde éste dedo llega una vena hasta el corazón, por lo que se creyó conveniente adornarla con algún distintivo (Etimologías, 19, 32, 2)

  • Algunos romanos tenían anillos de invierno y otros más ligeros de verano (así lo explican los amigos Juvenal y Marcial)

  • Tanto griegos como romanos apreciaban las pulseras que simulaban serpientes. El poeta Sexto Propertio hace mención de como las romanas de su tiempo tenían verdadera pasión por estas alhajas, y a veces no dejaban sin ellas otra parte del brazo más que los codos: "Tu quoque ut auratos gereres, Eriphyla, lacertos".
  • Un elemento importante en el vestido era la fíbula, un alfiler o imperdible de seguridad que se usaba para asir los vestidos. Algunas eran muy lujosas. El nombre de fibula está relacionado con la palabra figere, "clavar, sujetar". Una forma diminutiva es fibella, o sea, hebilla.

  • Las piedras preciosas desempeñaron un papel muy importante en tres aspectos: 1, como ornamentos; 2, como talismanes y terapéuticos, y 3, como sellos o cuños ensartados en collares o engarzados en los anillos.

  • Plinio nos explica en su "Naturalis Historia" dos recetas eficacísimas: 1, para hacer desaparecer el hipo: pasar el anillo de la mano izquierda al dedo más largo de la derecha y poner la mano dentro de agua hirviendo (!); 2, para curar la conjuntivitis: se introducen anillos de hierro y de oro en un recipiente de vidrio en el cual se ha colocado una capa de tierra bajo un lagarto ciego. Se cierra el recipiente y cuando el animal recupera la vista, se deja libre. Los anillos que allí se guardaban curarán los ojos (lo difícil será conseguir el lagarto ciego, por cierto, especie protegida en nuestro país).
  • Los anillos se guardaban en la DACTYLOTHECA. Marcial recoge una inscripción labrada en una cajita de éstas: “Saepe gravis digitis elabitur anulus unctis,tuta mea fiet sed tua gema”, que viene a decir más o menos: "A menudo resbala de mis dedos el pesado anillo, pero contigo, cajita, estarán seguras siempre mis gemas"

Si quieres conocer éstos y otros secretos, acércate por el Museo. Allí podrás realizar tu propia bulla.

¿Y qué es la bulla? Una cápsula de metal, habitualmente de forma redonda o lenticular, de 10 a 65 mm. de diámetro, compuesta de dos placas cóncavas adheridas entre sí por los bordes con una pieza elástica de metal. Su concavidad se rellenaba de algunas substancias especiales a las que se atribuían ciertas virtudes. Se colgaba del cuello y se lucía en el pecho siendo visible sobre el vestido.

Los hijos de los patricios la llevaban de oro, los de plebeyos o libertos, de metal inferior (plata, cobre, bronce, ...), e incluso de cuero (scortea). A veces en la bulla se inscribía el nombre del usuario. En una bulla de las encontradas en la excavación arqueológica de la necrópolis de la plaza de la Villa de Madrid de Barcelona, se detectó la presencia de ¡flores de vid!.

La bulla, que se imponía al niño a la vez que el nombre, el día octavo después de su nacimiento, era el primer regalo que el padre hacía a su hijo (no hace muchos años, a los recién nacidos se les regalaban medallas y escapularios). El niño se la quitaba alrededor de los 17 años, juntamente con la toga pretexta. Al dejarla, la consagraba a Hércules o a los dioses Lares. También la llevaban las jóvenes hasta la víspera de su matrimonio, o hasta cierta edad, no precisada, si tardaban en casarse, y al deponerla la ofrecían a Juno. Todos estos datos los conocemos por la literatura, la epigrafía, la arqueología o la iconografía, ¡estamos de suerte!

domingo, 16 de diciembre de 2007

LAS BURBUJAS DEL VINO

Éstos días en los que se acerca la Navidad, ¿quién no tiene ganas de brindar con cava, champán o alguna clase de vino espumoso? ¿Y a quién no le agrada hacerlo en compañía de gente estimada?

Pero ¿desde cuándo las burbujas han alegrado el consumo del vino? Normalmente, el vino se crea por una vía en la que terreno, cepas y proceso generan productos puros e identificables con cada zona y bodega. El champán, en cambio, se construye a partir de la mezcla de vinos, cepas y viñedos diferentes creados en cada región. De esta manera se consiguen vinos espumosos de calidad constante y gusto particular de cada bodega. A esto hay que añadir que la actual difusión de las técnicas y de las D.O., han hecho variar el nombre y encasillar los productos.






Existe una "leyenda urbana", nacida en el siglo XIX, que atribuye a Dom Pierre Pérignon, un monje de la abadía de Hautevilliers, el descubrimiento, si no la invención, del champagne espumoso en el último cuarto del siglo XVII. Sin querer discutir aquí acerca de los méritos de Dom Pérignon , quisiéramos aportar algunas informaciones más.

Los vinos espumosos se producen a partir del anhídrido carbónico contenido en el líquido el cual no puede escapar. Esto se puede conseguir de forma natural o provocada. En las zonas más al norte de Europa, las uvas no llegan a madurar del todo y se produce una fermentación incompleta en otoño. Este vino, bastante ácido y con poca graduación, vuelve a fermentar al elevarse las temperaturas y renacer la vida en primavera. Si en ese momento el vino se halla en un recipiente lo suficientemente hermético y resistente, no se escapan las búrbujas de anhídrido carbónico y se crea un vino con aguja. Estas características se producen de forma natural en la zona del norte de Francia, como en la región de Champagne, aunque no únicamente allí.

Ésta refermentación también puede darse si se añaden azúcares al vino. Nuestra experiencia nos indica que la aparición de "aguja" de forma natural no es tan rara en vinos como los de época antigua a los que se añade miel y se dejan fermentar de nuevo en recipientes no demasiado grandes, con cámara de aire y con la cubierta adecuada que evite la sorpresiva explosión de los mismos. Estos vinos que fermentan con miel u otros elementos azucarados presentan, en algunas ocasiones, la característica aparición de burbujas de anhídrido carbónico, a la vez que la nueva fermentación le confiere mayor madurez e intensidad de olor y sabor.

Podemos encontrar alusiones a los vinos de aguja, como mínimo desde el siglo XIII, en la literatura europea y de la Península Ibérica. No en vano, los recetarios catalanes del siglo XIV hablan en alguna ocasión de esos vinos picantes, que espumean naturalmente. De todas formas, el lugar donde parece que se daba comunmente era en la propia región de Champagne, donde los vinos blancos y límpidos son descritos como frizantes (frémians) desde, como mínimo 1320 (más de tres siglos antes que Dom Perignon). En 1524 un médico de Chalons, Louis Vassé, escribe como el "lánguido Baco cultiva vinos espumantes", tal y como nos explica Pierre Devroey. Pero ello no se da sólo en Francia, pues también en Roma, Lucrecia Borgia ofrece vino espumoso en sus banquetes.

Pero desde finales del siglo XVII y los primeros años del siglo XVIII se instala un nuevo fenómeno: el de la moda de consumir vinos espumosos, y es en ese momento cuando la zona de Champagne despega en su producción. Anteriormente, se han ido introduciendo los conocimientos necesarios para conservar e intensificar el efecto del anhídrido carbónico en los vinos.

Pero el consumo se produce, paradójicamente, en Inglaterra. La ciudad de Londres será la principal consumidora de champagne durante el siglo XIX y parte del XX. La producción sobre el terreno se supedita a los deseos cambiantes de la city y la britanización del gusto terminará imponiendose en París y en el resto de Europa para terminar conquistando el mundo. El champagne brut, el preferido de las clases altas británicas, será, en definitiva, el que venza a otras productos más azucarados, típicos de Francia y el sur de Europa.


En "El Xampanyet" de Barcelona se puede degustar uno de los
vinos espumosos más populares de la ciudad (Foto: Chaxiubao)
Hoy en día, la producción de vinos espumosos está atomizada en múltiples regiones. Es evidente, que las características de la zona de Champagne son irrepetibles, pero las combinaciones de uvas y las innovaciones técnicas están produciendo caldos fabulosos y, hoy en día, los buenos cavas pueden llegar a competir dignamente con el producto original. Pero hay nuevos productos en el mercado que se nos antojan magníficos: ¿Habéis probado un sparkling wine tinto hecho a partir de uva shyraz sudafricana o australiana? Os recomendamos que lo hagáis y nos expliquéis vuestra experiencia gustativa.

lunes, 10 de diciembre de 2007

L'OU D'HANNON - EL HUEVO DE HANNON

Al Museu d’Arqueologia de Catalunya hi ha un ou molt especial. No és un ou qualsevol sinó que va arribar a casa nostra fa molt de temps i des de molt lluny.

Hannon va ser un explorador cartaginès que va fer un viatge per Àfrica i va descobrir llocs i animals que no es coneixien fins aquell moment. T’agradaria trobar aquest ou a les vitrines del Museu i decorar-te el teu, mentre fem un joc relacionat amb aquest valent explorador?




En el Museo de Arqueología de Cataluña hay un huevo muy especial. No es un huevo cualquiera, sino que llegó hasta aquí hace muchísimos siglos y desde muy lejos.

¿Y Hannón? Fue un explorador cartaginés que hizo un viaje por África y descubrió lugares y animales que no se conocían hasta aquel momento. KuanUm!, en este taller te ayuda a descubrirlo en las vitrinas del Museo. Si quieres jugar con nosotros te convertirás en un marinero cartaginés o en un animal africano, como los que pudo conocer aquel valiente explorador. Además, de la mano de Hannón, visitaremos la Biblioteca de Alejandría, donde nos esperan unos libros peculiares en los que se esconden secretos que conoció el mismísimo Hannón... Y además, decoraremos nuestro propio huevo y nos lo llevaremos a casa.

Y ahora te preguntarás: ¿dónde se encuentra ésta historia? Te lo explicaremos. Se recoge dentro de una obra conocida como el PERIPLO DE HANNÓN

Se trata del relato de una navegación púnica efectuada hacia el año 425 aC. en la que, al parecer, partiendo de Cartago (en la actual Túnez), se navegó rodeando África hasta internarse en las profundidades del Golfo de Guinea, en la desembocadura del Camerún. El único manuscrito que subsiste en la actualidad data del siglo X. Aquí ofrecemos la versión de la traducción castellana del libro "Los Fenicios", de Donald Harden.

El texto dice así:

sta es la historia del largo viaje de Hannón rey de Cartago a las tierras libias más allá de las columnas de Herakles que él mismo dedicó al templo de Kronos (Baal Hammón) en una tablilla.
I. Los cartagineses decidieron que Hannón había de navegar más allá de las Columnas de Herakles y fundar ciudades libio-púnikes. Se hizo a la mar con sesenta pentekónteras y unos treinta mil hombres y mujeres así como provisiones y todo lo necesario.
II. Después de navegar dos días más allá de las Columnas fundamos la primera ciudad que llamamos Thimiaterion. Detrás de ella había una gran llanura. III. Navegando desde allí hacia Occidente llegamos a Soloeis un promontorio libio cubierto de árboles. En él fundamos un templo a Poseidón.
IIII. Caminamos medio día hacia el este y encontramos un lago no lejos del mar cubierto de una gran aglomeración de altas cañas en las que pacían elefantes y muchos otros animales salvajes.
V. A una jornada de ese lago fundamos ciudades en la costa que se llamaron Karikon Teijos, Gytte, Akra, Melitta y Arambys.
VI. Dejando aquello llegamos al ancho río Lixos (río Draa) que viene de Lybia junto al que unos nómadas llamados lixitas hacían pastar sus rebaños. Estuvimos algún tiempo con ellos y quedamos amigos.
VII. De allí hacia el interior habitaban los inhospitalarios etíopes en un país cercado por altas montañas y lleno de animales salvajes. Dicen ellos que el río Lixos nace allí y que entre las montañas viven trogloditas de raro aspecto y que según los lixitas puden correr más rápidamente que los caballos.
VIII. Tras tomar a algunos lixitas como intérpretes navegamos hacia el sur a lo largo de la costa del desierto durante dos días y después un día más hacia el este y encontramos una islita de cinco estadios de circunferencia en el extremo más lejano del golfo (¿cercana al delta del río Senegal?). Nos establecimos allí y le llamamos Cerne. Por nuestro viaje consideramos que el lugar estaba completamente opuesto a Cartago ya que el viaje desde éste a las Columnas y desde éstas a Cerne era completamente semejante.
IX. De allí remontando un gran río llamado Jretes (Senegal) llegamos a un lago en el que había tres islas más grandes que Cerne. Para terminar la jornada llegamos desde allí al final de lago dominado por algunas altas montañas pobladas por salvajes vestidos con pieles de fieras que nos apedrearon y nos golpearon impidiéndonos desembarcar.
X. Navegando desde allí llegamos a otro amplio río lleno de cocodrilos e hipopótamos. Desde allí volvimos atrás y regresamos a Cerne.
XI. Desde allí navegamos doce días hacia el sur pegados a la costa que estaba toda habitada por los etíopes quienes no se quedaban en sus tierras sino que huían de nosotros. Su lengua era ininteligible incluso para nuestros lixitas.
XII. El último día echamos el ancla junto a unas altas montañas cubiertas de árboles cuya madera era de suave aroma (Cabo Verde).
XIII. Durante dos días las rodeamos y llegamos a un inmenso golfo (la desembocadura del Gambia) en cada una de cuyas orillas había una llanura en las que de noche veíamos hogueras grandes y pequeñas que ardían a intervalos por todas partes.
XIIII. Hicimos aguada allí y navegamos durante cinco días a lo largo de la costa hasta llegar a una gran bahía que nuestros intérpretes llamaban El Cuerno del Oeste. En ella había una amplia isla y en la isla un lago de agua salada dentro del que había otra isla en la que desembarcamos. De día no podíamos ver nada más que el bosque. Mas por la noche distinguíamos muchas hogueras y oíamos sonido de flautas, tañer de címbalos y tímpanos y gran estrépito de voces. El terror se apoderó de nosotros y los adivinos aconsejaron abandonar la isla.
XV. Navegamos pues apresuradamente y pasamos frente a una costa ígnea llena de incienso ardiente. Grandes corrientes de fuego y lava fluían hasta el mar y era imposible acercarse a tierra a causa del calor.
XVI. Dejamos aquello deprisa por temor y durante cuatro días de navegación vimos la tierra envuelta en llamas. En medio había una llama altísima mucho más que las otras que llegaba al parecer a las estrellas. De día vimos que se trataba de una montaña muy alta llamada El Carro de los Dioses (¿el Monte Camerún, de 4070 metros?).
XVII. Navegando desde allí durante tres días pasamos corrientes ardientes de lava y llegamos a un golfo llamado el Cuerno del Sur.
XVIII. En el extremo más lejano de esta bahía había una isla como la anterior también con un lago en el cual había otra isla llena de salvajes. Desde lejos la mayor parte eran mujeres con cuerpos peludos a las que nuestros intérpretes llamaron gorilas. Los perseguimos pero no pudimos capturar a ningún hombre pues todos ellos acostumbrados a trepar por los precipicios se escaparon defendiéndose tirándonos piedras. Cazamos tres mujeres que mordieron y magullaron a los que las cogían no dispuestas a seguirles. Las matamos al fin y desollándolas llevamos sus pieles a Cartago. No navegamos más allá porque se acabaron nuestras reservas".